Vasos Térmicos 

Ponte en situación: 8 de la mañana en una gran ciudad americana; pongamos que Nueva York. Una chica sale de su casa perfectamente vestida y elegante, con un maletín en una mano, mientras con la otra llama a un taxi. Al llegar frente a la redacción de la revista de moda para la que trabaja, se detiene detiene en una cafetería de moda y sale a lo...

Ponte en situación: 8 de la mañana en una gran ciudad americana; pongamos que Nueva York. Una chica sale de su casa perfectamente vestida y elegante, con un maletín en una mano, mientras con la otra llama a un taxi. Al llegar frente a la redacción de la revista de moda para la que trabaja, se detiene detiene en una cafetería de moda y sale a los 2 minutos, con un café en la mano que le han servido en un vaso de cartón (no son vasos térmicos).

Esta escena tan típica de las comedias americanas es mucho más que habitual a día de hoy en cualquier ciudad del mundo. Cada día son más los establecimientos que sirven café para llevar, especialmente a primera hora de la mañana, a media mañana y a primera hora de la tarde.

Pero hay otra realidad cada vez más presente: las empresas que disponen de máquinas de café para que sus empleados puedan disfrutar de esta deliciosa bebida al cabo del día. Algunos de ellos las tienen en los office, otras, en las propias mesas de los despachos.

Tener estas cafeteras a disposición de los trabajadores es una buena idea: la persona se levanta de su sitio, se despeja y se toma un café o, incluso, un  o chocolate (las cafeteras monodosis permiten esa variedad hoy en día) que le reconforta durante un tiempo. Sin embargo, lo que esas máquinas no pueden hacer es conservar durante largo tiempo la temperatura de la bebida que esa persona desea tomar.

Sin embargo, eso es algo que sí que consiguen los vasos térmicos; unos productos que surgen de la idea de llevar tu café, té o infusión por la calle o en la oficina, tal y como citábamos al comienzo de este texto, pero con el añadido de que estos conservan el calor o el frío de la bebida que haya dentro de ellos.

Así las cosas, poco importan las llamadas inoportunas cada vez que te pones un café en el trabajo o los trabajos urgentes cuando te acabas de servir un té, ni las visitas inoportunas cuando decides tomarte una infusión o un chocolate, porque la bebida que tu hayas escogido conservará su temperatura durante largo tiempo. ¡Bienvenido bienestar cuando más lo necesitas.

¿Qué es un vaso térmico?

Estoy más que segura de que tú sabes perfectamente qué es un vaso térmico, pero en el caso de que hubiera alguien que no lo tuviera claro o confundiera este término, por ejemplo, con termos herméticos, me gustaría dar una breve definición de qué es un vaso térmico.

Al igual que los termos herméticos, el vaso también ayuda a conservar el calor o el frío de la bebida que metamos dentro y lo hará por largo tiempo, tenga o no tenga tapa. Los hay de diferentes materiales y características y la principal diferencia con los termos es que los primeros, tal y como su nombre indica, están pensados para beber cómodamente, normalmente, en un sitio fijo (como pudiera ser en casa o en la oficina),mientras que los termos están pensados para mantener durante horas la temperatura de la bebida, mientras los llevamos, por ejemplo,a caminar o de viaje.

En el caso del vaso térmico, que tiene doble capa, no importará que lo destapemos mientras bebemos, puesto que mantendrá la temperatura y no dejará que el frío o el calor que haga fuera influyan en la bebida (no, al menos, si el vaso es de calidad).

Entonces, ¿para quién están dirigidos este tipo de productos? Lo cierto es que para todo el mundo, pero le vendrán genial a:

  • Personas que odian tomarse el café o el té frío o templado
  • Para personas que toman estas bebidas mientras trabajan
  • Para aquellos a los que les gusta conservar su bebida fría y que no se le temple mientras se la van tomando.
  • Para los tardones que por las mañanas salen corriendo de casa sin tomarse un café y tienen tiempo de tomárselo durante el trayecto al trabajo o al centro de estudios.
  • Para estudiantes en época de exámenes: mientras estudian pueden ir dando sorbos al té, al café o a la infusión y les sentará de maravilla, además de ayudarles a despejarse e, incluso, entrar en calor. No hay nada más desagradable que quedarse frío frente a un ordenador o a unos libros.
  • Para madres y padres a los que siempre se les queda el café, la infusión o el té frío mientras dan de desayunar, de comer o de cenar a sus hijos o mientras intentan dormirlos. Si te has reído...¡seguro que sabes de lo que te estoy hablando!

¿No estás entre la descripción de personas que acabamos de dar, pero quieres uno? ¡Claro que sí! Al fin y al cabo, un vaso térmico no deja de ser un vaso normal, pero que tiene la característica de mantener la temperatura de la bebida por más tiempo y no dejar que la temperatura exterior influya sobre la bebida. Si, además, este vaso tiene tapa, tampoco dejará que entren el polvo u otros agentes externos que se pueden colar en nuestra bebida y que es tan desagradable.

Además, si esa tapa que acabamos de mencionar tiene cierre hermético, es ideal para aquellas personas que son algo torpes y que, en más de una ocasión y sin darse cuenta, vierten el café o el té que están tomando, con lo que eso supone para los papeles o el material de oficina que tengan entonces sobre la mesa.

Historia de los vasos térmicos

Ya sabes que en Aromas de Té siempre sentimos curiosidad por el origen de nuestros productos, así que en este caso también hemos investigado para saber en qué momento surgió la idea de crear un vaso térmico y...¿sabes qué es lo que más nos ha sorprendido? Que la idea nació hace más de un siglo, concretamente, en 1891. ¿Te lo imaginabas? Nosotros hubiéramos dicho que era un producto de los años 70 u 80 y...¡cuál ha sido nuestra sorpresa!

Pero, ¡ojo! Hay truco en esa fecha. Sí que se asocia a la creación de los vasos térmicos, pero cuando se crearon no tenían un uso doméstico o comercial, sino que se hicieron para poder almacenar gases líquidos en recipientes.

Pues bien, el responsable de que hoy tengamos vasos térmicos es el físico y químico escocés James Dewar, que trabajaba en la Royal Institution de Londre. El fue quien en la mencionada fecha diseñó un aparato que podía aislar el oxígeno líquido en cantidades industriales. Un año más tarde, en 1982, utilizó recipientes cubiertos de vacío para poder almacenar gases líquidos, de esta manera nació el vaso térmico o “vaso Dewar, tal y como explican en la web Culturizando. El uso actual, tú lo conoces tan bien como nosotros.

Cómo y dónde lavarlos

Una de las preguntas que más veces nos hacen es la de cómo lavar estos vasos. En realidad, es como cualquier taza o vaso: lo ideal es lavarlos a mano, porque de esa manera se dañarán menos, pero, en realidad, todos o casi todos los vasos térmicos hoy en día se pueden lavar en el lavavajillas si así lo deseas.

Dependiendo de la profundidad, también son muchas las personas que utilizan los estropajos alargados que se utilizan para limpiar los biberones de los niños. En este caso, lo que sí que te recomendamos es que lo hagas con cuidado, en caso de que el material del vaso sea de cristal. Si son de cerámica o de otro material, no tiene porqué dar problema alguno.

Beneficios de usar vasos térmicos

Está claro que el mayor beneficio que tiene es que conserva durante largo tiempo la temperatura de la bebida que hayamos metido dentro, pero es que, además, esto también tiene beneficios psicológicos para las personas que los usamos: si el café, el té o la infusión están calentitas en todo momento....¡qué gran placer! Y si conserva el agua fría...¡qué refresco más agradable y saludable!

Y ahora que sabes todo esto, ¿por qué no te animas a probarlos? Échale un vistazo a todos los que encontrarás en esta sección y si echas algo de menos o tienes alguna duda, sólo tienes que escribirnos o dejarnos un mensaje y te atenderemos en breve. ¡Brindemos por los vasos térmicos!

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Hay 2 productos.

Elegante donde los haya, este vaso térmico es ideal para tener en la oficina y poder tomar tu té, infusión o café de forma cómoda y conservando el calor de la misma. También puede ser un buen regalo. El vaso térmico tiene una capacidad de 0,27 litros y contiene una tapa de silicona.

Capacidad: 0,27 l. Si además de amante de los gatos, eres de esas personas a las que siempre les gusta llevar su bebida caliente por la calle, éste es el accesorio que te faltaba.

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