Para estudiar, para escribir o para trabajar: las infusiones son tu mejor aliado

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Hay ocasiones en las que, por más que te empeñes, tu mente no es capaz de concentrarse. Ya sea porque estás cansada, porque hay algo que te preocupa o, simplemente, porque no has tenido un buen día, tu mente no funciona como te gustaría.

Para estas ocasiones, los laboratorios farmacéuticos han creado mil y una soluciones a base de plantas medicinales, porque saben y está demostrado que son realmente eficaces. Sin embargo y con el objetivo de que su efecto sea más potente o rápido, añaden químicos que no siempre son buenos para nuestro organismo y de los que, personalmente, nosotros huimos, porque nos gusta cuidarnos de manera natural.

Pero también nos gusta que lo puedas hacer tú. Por eso, siempre preparamos nuestros tés e infusiones pensando en tu bienestar y en los beneficios que esas plantas naturales y otros componentes con los que elaboramos nuestros productos, te resulten agradables de sabor y te ayuden en tu día a día.

Hoy vamos a centrarnos en aquellas que te ayudan a rendir mejor a nivel mental, tanto en tu trabajo, como en tus estudios, gracias a que contribuyen a activar tu mente, a reducir el cansancio o el estrés, entre algunos de los síntomas que causan problemas a la hora de concentrarse para trabajar o estudiar.

Principales problemas de concentración

Estoy segura de que si te paras a analizar las causas por las que hay días que estás menos productivos que otros, te encuentras de bruces con algunos de los siguientes problemas, que son los que la ciencia, asegura, causan la falta de concentración a la hora de trabajar o de estudiar:

  • Falta de sueño: ya sea porque te has acostado tarde y te ha tocado madrugar o porque los nervios o un problemas personal no te han dejado conciliar el sueño. Otro de los problemas relacionados con este tema es dormir es un lugar donde la temperatura sea mayor o inferior a la recomendada, ya que conciliar el sueño en esas condiciones siempre resulta más complicado. ¿La consecuencia? Que al día siguiente no das pie con bolo y tu mente no está lo suficientemente despejada como para poder avanzar al ritmo que desearías.

  • Cansancio acumulado: una cosa es que una noche no duermas y otra muy distinta, que toda la actividad que realizas durante el día no se vea compensada con las horas de descanso. Está claro que hay que hacer deporte y tener una vida lo más alejada posible del sedentarismo, pero también hay que compensar todo eso que quemas durante la actividad física.

  • Mala alimentación: a veces no es por falta de comer, sino por no consumir la cantidad de vitaminas y minerales que nuestro cuerpo necesita. Esto hace que estemos más cansandos y que nuestro cerebro no rinda al 100%.

  • Estrés: cuando un problema nos preocupa o tenemos exceso de trabajo, nuestra mente se colapsa y no es capaz de reaccionar como debiera.

  • Distracciones: ya sea como consecuencia de objetos que tenemos a nuestro alrededor o porque estamos trabajando en un ambiente que no nos permite concentrarnos y, por tanto, no podemos seguir adelante con nuestro trabajo.

Principales soluciones para concentrarte mejor y ser más productivo

Para poner solución a todo lo anterior, los expertos en salud mental recomiendan los siguientes consejos:

  • Correcta higiene del sueño: tanto en lo que a las horas que dormimos se refiere (lo ideal es entre 7 y 9 horas en función de lo que nos pida el cuerpo), como en lo que está relacionado con las condiciones en las que lo hacemos. Por esta razón, se recomienda ventilar la habitación nada más levantarse y si hace mucho calor, esperar hasta la noche para hacerlo, pero que cuando vayas a la habitación, ésta esté ventilada. Además, se recomienda no hacer actividades que alteren nuestro cerebro antes de acostarnos (como deporte o utilizar dispositivos electrónicos) y tener una rutina del sueño más o menos igual durante toda la semana.

  • Alimentación e hidratación saludable: donde la verdura sea el 50% de las principales comidas y no falten la fruta, el pescado o la carne blanca, así como cereales y legumbres cada cierto tiempo. Por supuesto, no me olvido de los lácteos. Huye de los azúcares poco saludables e hidrátate de manera natural, con agua o infusiones, que darán sabor y alegría a tus días. De hecho, hay algunas muy recomendables de las que hoy hableremos.

  • Sal y haz deporte: a veces, basta con salir a caminar un rato para volver a sentarse en la mesa y estar concentrado. De esta manera liberamos endorfinas, mejoramos nuestro estado mental y estamos mucho más receptivos; también nuestro cerebro.

  • Evita distracciones y medita: esto último, siempre que te sientas estresado. En cuanto a las distracciones, hoy en días, las más típicas vienen por el uso del móvil. Así que siempre que estés trabajando y salvo que lo necesites de verdad, tenlo a una cierta distancia prudente y elimina las notificaciones o quítale el sonido.

Infusiones para activar la mente

Hay varias, pero entre algunas de ellas cabe mencionar:

  • El té verde: gracias a que el té verde es estimulante, también ayuda a mantener la mente más activa y a reducir el cansancio.

  • El té negro: por todos es sabido que el té negro ayuda a activar la mente. De hecho, si trabajas realizando tareas creativas, viene genial tomar un té negro antes de comenzar a hacerlas, porque al rato, vas notando que te concentras mucho mejor (doy fe de ello, porque lo hago siempre que me tengo que poner a escribir y funciona). Además y a diferencia de lo que muchos puedan pensar, no pone nervioso; sólo ayuda a concentrarte y a despertar tu mente. Esto sí que hace que no sea muy recomendable tomarlo de noche, especialmente si eres sensible a los efectos de la cafeína.

  • El gynkgo biloba: gracias a sus propiedades vasodilatadoras y neuroprotectoras, te ayudan a aumentar el rendimiento intelectual y a mejorar la concentración, por lo que es ideal tomar una infusión de esta planta, especialmente durante las épocas de estudio, pero también durante el resto del año.

  • El ginseng: que ayuda a mejorar los tiempos de reacción y también a recordar, por lo que es ideal como infusión de complemento para los estudiantes.

Infusiones para reducir el cansancio

Además del mencionado ginseng, también te vendrá genial:

  • Cola de caballo: conocida por sus propiedades que benefician a la belleza externa, lo cierto es que la cola de caballo también tiene propiedades que ayudan a reducir el cansancio de manera natural. En estos casos se recomienda tomar 2 tazas al día.

  • La canela: ya que posee propiedades para combatir la debilidad física. Por eso, no es de extrañar que en muchas cafeterías te lo ofrezcan junto al café, especialmente por las mañanas. ¿Por qué no pruebas a hacer tú lo mismo con tu café o infusión favorita?

  • El jengibre: gracias a sus vitaminas y minerales, te ayuda a recuperar las fuerzas perdidas y a combatir el cansancio, además de ayudarte a cuidarte por dentro y aumentar tus defensas.

Infusiones para reducir el estrés

Hay muchas, pero hay dos que son muy fáciles de conseguir y que siempre viene bien tener en casa:

  • Manzanilla: un estudio de la Universidad de Maryland ha demostrado que el efecto de una taza de manzanilla es el mismo que el de los medicamentos contra el estrés. Por tanto, tomar una taza de manzanilla cuando éste nos invade, siempre será una excelente solución natural.

  • Valeriana: gracias a su efecto sedante, también ayuda a relajarse y a reducir el estrés. Se puede tomar sola o combinada con la anterior infusión.

En resumen y como has podido leer hasta el momento, para concentrarse mejor es necesario descansar, tener una buena alimentación e hidratación, donde ciertas infusiones a base de plantas medicinales te pueden ayudar a reducir el estrés y el cansancio y a estimular tu cerebro.

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Estás de acuerdo con él? ¿Qué tipo de infusiones sueles tomar cuando tienes que trabajar? Me encantará leerte en comentarios.

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