Las infusiones también son para el verano

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La mayoría de las personas asocian el verano a playas, chiringuitos y bebidas frías, como una cerveza helada, refrescos con gas o bebidas calientes tomadas con hielo. Y es que, a simple vista, lo que mejor entra por los ojos y lo que parece que nuestro cuerpo más nos pide cuando hace calor, son productos fríos.

Y sí, las infusiones también se pueden tomar frías y sientan genial, pero también se pueden tomar infusiones calientes en verano y, lejos de lo que muchos pueden pensar, sienta genial tomarlas a esa temperatura, tal y como lo hacen en países donde superan los 40 grados a diario, porque el cuerpo lo agradece.

Así que hoy vamos a dedicar este espacio a qué infusiones podemos tomar, o, más bien, cuáles son las más recomendables cuando hace calor, cómo preparar infusiones frías (con 3 recetas que te van a encantar y que vas a poder preparar fácilmente en tu casa), así como los beneficios de tomarlas calientes.

Beneficios de tomar infusiones calientes en verano

Más de una persona puede pensar que estamos locos a la hora de recomendar infusiones calientes en verano, pero lo cierto es que vienen genial para hidratarse, porque si fuera hace mucho calor, tomando una infusión caliente (tampoco en exceso), nuestro cuerpo no tiene que hacer el sobreesfuerzo de adaptar la temperatura de la bebida con la que el propio cuerpo tiene y, por tanto, el efecto de hidratación dura mucho más que si lo haces con bebidas frías, porque el cuerpo tiene que hacer doble esfuerzo para mantener una temperatura equilibrada.

Algo que en países como Marruecos o India, donde alcanzan fácilmente los 40 grados de temperatura durante gran parte de año, hacen durante todo el año y no sólo por tradición cultural, sino porque saben los beneficios que aporta al organismo tomar bebidas calientes cuando el calor aprieta.

Y es que cuando tomas bebidas calientes, el cuerpo tiende a sudar y, por tanto, a refrescar la temperatura del cuerpo, algo que vas a agradecer cuando hace tanto calor en el exterior.

Por el contrario, cuando tomamos una bebida fría en plena ola de calor, nuestro cuerpo sufre el mismo efecto que cuando te echas agua fría en la ducha: es una sensación de frescor agradable, pero desaparece enseguida; sin embargo, no sucede lo mismo cuando te duchas con agua a temperatura ambiente o algo caliente: que tu cuerpo está, durante más tiempo, refrescado.

Ingredientes para infusiones de verano

Queda claro, por tanto, que consumir infusiones calientes en verano tiene sus beneficios. Sin embargo, siempre será mucho más agradable y efectivo, si preparamos esa infusión con ingredientes que resulten más frescos, como por ejemplo:

  • La menta

  • Los cítricos

  • El jengibre

  • Coco

  • Manzana ácida

  • Frutos rojos

  • Pepino

  • Hibiscus

  • Cualquier infusión frutal que no sea especialmente dulce

Si quieres tomar una infusión caliente, en lugar de una fría durante este verano (¡ojo! Que no decimos que no se tomen infusiones frías, sino que a la hora de elegir tengamos en cuenta los beneficios a corto y largo plazo de unas y otras), añade alguno de estos ingredientes a la misma o, directamente, toma infusiones calientes como nuestra poleo menta, que también tenemos a tu disposición en formato pirámides; una infusión de hibiscus o un té verde y blanco sorbete de limón.

3 recetas de infusiones frías

Sin embargo, si lo que quieres es disfrutar de una bebida sana y natural, además de fría este verano (o durante el resto del año), hemos recopilado para ti tres recetas que hemos encontrado en Internet y que nos han encantado porque son muy fáciles de preparar y porque estamos convencidos de que a ti también te van a gustar:

  • Infusión de té verde con menta y cerezas (Diario de Ibiza): para la que vas a necesitar 1 litro de agua; 5 bolsitas de té verde (o la misma cantidad, a granel), 16 cerezas y 4 ramas de menta. Una vez tengas todos los ingredientes, necesitarás una jarra grande, donde introducir el litro de agua, las bolsitas de té o el té a granel y las cerezas que habrás abierto por la mitad ( sin quitar el hueso), además de las hojas de menta. Introduce la jarra en el frigorífico y déjala reposar durante, al menos, 12 horas. Una infusión ideal si tienes pensado hacer una comida o pícnic al aire libre, porque lo puedes servir como aperitivo o como bebida refrescante durante la comida. CONSEJO EXTRA: si quieres que la infusión tenga un sabor más intenso a té verde, infusiónalo con agua caliente primero y déjalo enfriar antes de meterlo a la nevera. Además, si quieres ahorrarte un ingrediente, puedes utilizar té verde moruno, que incluye menta.

  • Manzanilla con jengibre y cítricos (El Comidista): para elaborar la misma vas a necesitar: 1 litro de agua, 5 bolsitas de manzanilla (o 20 mg a granel) 1 ó 2 cucharadas de jengibre a granel (dependerá de si quieres darle más o menos protagonismo o de lo que te guste el toque picante que aporta el jengibre a las bebidas) y el zumo de 1 limón o una lima (también al gusto). Para elaborarla, infusiona la manzanilla con el jengibre y déjala reposar y enfriar antes de verterla en la jarra y meterla en el frigorífico. Antes de este último paso, por supuesto, añadimos el zumo de lima o limón. Puedes hacer, incluso, la mezcla de ambos zumos (la mitad de cada uno). Deja que pasen, al menos, 12 horas para que se enfríe bien y para que se mezclen bien los sabores. CONSEJO EXTRA: Tanto esta infusión, como la anterior, hay que colarla antes de servirla.

  • Té negro chai con leche de coco (El comidista): como bien sabes, las especias también ayudan a aumentar la temperatura del cuerpo y, por tanto, sudar más y así hacer que se refresque el organismo, por lo que, en este caso, nos ha parecido muy interesante esta propuesta de infusión fría para la que vas a necesitar: 1 litro de agua; 4 bolsitas de té negro chai o la cantidad similar a granel; 1 rama de canela; 100 ml de leche de coco. Una vez recopilados todos los ingredientes, infusiona el té negro con la canela y déjala reposar y enfriar. Cuando esté a temperatura ambiente, añade la leche y métela al frigorífico durante, al menos, 12 horas. Es ideal a modo de postre, tentempié saludable o para tomar en el desayuno y merienda.

Infusiones heladas en Aromas de Té

Si las recetas de arriba te han gustado, pero no tienes ganas de andar preparando combinaciones, sólo tienes que entrar en nuestra sección de tés helados, elegir el que más te guste y prepararte la noche anterior la infusión que más te apetezca, para disfrutarla al día siguiente, bien fresquita.

Recuerda que, además, si quieres que se mantenga fría mucho más tiempo, la puedes llevar en uno de nuestros termos herméticos y mantenerla a la temperatura que te agrada durante toda la mañana o toda la tarde. ¡Feliz y refrescante verano!

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