Del té de mantequilla del Tibet al bizcocho turco elaborado con té negro

Seguro que si te pregunto, “¿cuál es el té más consumido en España y en Europa?”, me responderás que el té verde, porque es uno sobre los que más se habla en los últimos años y también sobre el que más se investiga.

Y sí, es cierto que el té verde es actualmente tendencia, lo mismo que lo son las infusiones calificadas como medicinales, pero la realidad es que, a pesar de este aumento del consumo de té verde, gracias a las propiedades del té negro sigue siendo uno de los tés consumidos en España y en Europa, especialmente en los países más al norte y en aquellos que tienen alguna relación con países como La India y África. 

¿La explicación? Precisamente, el origen del té negro que, como bien sabes, la mayoría del mismo se produce en India y en algunos países de África, que son, a su vez, los lugares del mundo donde más se exporta esta variedad de té y con la que, tradicionalmente, más intercambios comerciales han hecho los países europeos, sobre todo uno donde el té es más que una institución: Inglaterra.

Por eso, hoy quiero hablarte de algunas recetas ricas y otras curiosas que se elaboran en el mundo y que contienen té negro, como uno de sus ingredientes o sabores principales. Toma papel y boli, ten a mano el delantal y, sobre todo, la mente abierta para descubrir nuevas recetas.

Eso sí, si quieres comprar té negro, antes vamos a repasar cuáles son las mejores combinaciones con té negro.

Té negro y sus maridajes perfectos

Como bien sabes, el té negro tiene un sabor y un cuerpo fuerte y muy consistente. A diferencia del té blanco o el té verde, que son más suaves, aunque muy fáciles de reconocer, el té negro impregna los ingredientes con los que marida, tanto por su color, como por su sabor.

Pero vamos al turrón, ¿dónde viene genial utilizar el té negro y preparar recetas que están de rechupete? 

  • En carnes de sabor más fuerte: como la carne de cerdo o la de ternera. También cuando queremos adobar carnes o cuando queremos suavizarlas, si se han quedado algo duras. Por esta razón, si añadimos té negro a los guisos de carne, esta siempre quedará más suave y, además, en la salsa siempre quedará ese rico sabor a té negro.

  • En pescados azules: como el bonito o el salmón, especialmente si lo tomamos en formato crudo, para ensaladas o los bowls que ahora están tan de moda.

  • En salsas: tanto de ensaladas, como para guisos.

  • A modo de sazonador: para la carne y para el pescado que hemos hablado antes. 

  • En postres: donde queramos ensalzar el sabor fuerte de un producto, como puede ser el cacao o en bizcochos a los que podamos dar más esponjosidad y que se queden con ese sutil toque de sabor del té negro.

Té de mantequilla del Tibet

Hasta 30 tazas al día. ¿Te crees que se pueden beber estas cantidades de té en una sola jornada? Pues esa es la cantidad de tazas de té de mantequilla que se estima que toman los habitantes del Tibet. 

Pero, ¡ojo! no lo toman de cualquier manera. En realidad, es una bebida que se prepara en grandes cantidades (de hecho, la elaboran en grandes tubos de madera natural), cuya receta original lleva muchas horas de infusión de las hojas del té negro (también verás recetas con té verde, pero la receta original se elabora con el té negro que se cultiva en el Tibet o en otras regiones cercanas de China).

¿Por qué tanta pasión por el té de mantequilla? Porque la población del Tibet es, sobre todo, una población que vive de la agricultura y de trabajos duros relacionados con la tierra y necesitan grandes dosis de energía para poder llevarlos a cabo.

El hecho de que el té negro se infusione durante horas, hace que siga dando vitalidad, pero que pierda ese efecto de la teína y por tanto, solo aporta vitalidad, pero no el nerviosismo que daría tomar esa cantidad de tazas/vasos de té negro.

¿Cómo prepararlo para tomar una infusión al día de esta deliciosa y especial receta de té de mantequilla? Muy fácil: necesitas: una cucharadita de té negro suprem, 250 ml de agua, 1 cucharada de mantequilla natural (si es casera o de las que se venden en barra, que suelen ser más naturales, mejor que mejor), una pizca de sal y una nube de leche. 

Es importante que prepares el té con agua muy caliente y la leche templada, de manera que no baje la temperatura. Así conseguirás que, cuando viertas la cucharada de mantequilla, esta se derrita sin problemas. El último paso es mezclar muy bien todos los ingredientes y añadir la pizquita de sal.

Si quieres hacerlo más rápido, siempre puedes derretir la mantequilla unos segundos en el microondas, pero el sabor cambia algo, aunque sigue igual de rico. Es perfecto para días fríos en los que tengas que hacer ejercicio o tengas muchas tareas que hacer. Te llenará de energía y te dará también calor corporal. Prueba y nos cuentas.

Bizcocho turco con té negro

Puede que hayas tenido la gran suerte de probar esta delicia turca. Si lo has hecho, ya sabes que merece la pena tomarla y, si lo deseas, prepararla en casa. Si no has podido probarlo, te invitamos a que lo prepares, porque realmente merece la pena. No tiene nada que ver con el tradicional bizcocho y, además, tiene el ingrediente que tanto nos gusta como protagonista: el té negro.

Para ello vas a necesitar: 300 ml de agua para infusionar el té; 2 cucharadas de té negro Breakfast Eco; 4 huevos, 300 gramos de azúcar; 200 gramos de nueces troceadas/picadas; 250 ml de aceite de girasol; 3 cucharadas de cacao puro; 500 gramos de harina; el zumo de medio limón; 1 sobre de levadura y 2 cucharadas de azúcar aromatizado de vainilla (en caso de que no lo encuentres, unas gotitas de esencia de vainilla serán suficientes).

Una vez tengamos todo y mientras dejamos reposar el té negro (unos 5 minutos), mezclamos en un bol todos los ingredientes secos. A continuación vamos añadiendo el zumo de limón y el aceite y volvemos a batir bien, para terminar añadiendo la infusión de té negro y la vainilla.

Por último, engrasamos con mantequilla el molde en el que vayamos a preparar el bizcocho y precalentamos el horno durante 10 minutos. Pasado este tiempo, metemos el molde y lo dejamos durante 25 minutos, a 220 grados (200 si el horno es muy potente). Pasado este tiempo, haz la prueba del palillo/cuchillo y si sale limpio, estará listo.

A la hora de servirlos, puedes espolvorear sobre cada trozo una mezcla de azúcar glass y cacao o servirlo tal cual. Por supuesto, nada como un buen té negro para acompañar este bizcocho, por ejemplo, un té negro pakistaní, un té negro arcoiris o un té chai negro, entre otros o, si lo prefieres, de estas dos últimas variedades, su versión en té rojo, añadiendo la del té rojo vainilla.

Estas son las dos recetas internacionales y a base de té negro que te proponemos hoy, pero tienes más recetas con té negro en entradas anteriores.
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