Accesorios De Té 

En la casa de todo buen amante del té, además de un variado muestrario de tés e infusiones, nunca deben faltar los accesorios sin los cuales no sería posible sacar todo el sabor, aroma y propiedades que todo té e infusión de calidad contienen. Esto no quiere decir que puedas disfrutar de esta deliciosa bebida en cualquier lugar, con tan sólo ca...

En la casa de todo buen amante del té, además de un variado muestrario de tés e infusiones, nunca deben faltar los accesorios sin los cuales no sería posible sacar todo el sabor, aroma y propiedades que todo té e infusión de calidad contienen. Esto no quiere decir que puedas disfrutar de esta deliciosa bebida en cualquier lugar, con tan sólo calentar un vaso de agua e introducir en él una bolsita o pirámide de té, pero no es lo mismo.

Por eso y porque sabemos que todos nuestros clientes sois grandes amantes del té, hemos preparado una sección especial con una amplia variedad de accesorios de té a la venta que mediante los cuales os podréis preparar una buena taza de té en vuestra casa, en una tisanera indicada para ello o servirlo en una tetera gracias a la cual podrás compartir excelentes momentos con quien tú quieras o servirte más de una vez y prolongar ese placer tan delicioso que nos ofrece siempre una buena taza de té.

Somos proveedores de accesorios de te y contamos con un amplio catálogo con todo lo que necesitas para preparar el mejor te.  

Pero además, también contamos con vasos térmicos para que te puedas tomar tu té donde más te apetezca, dejar una pequeña caja de té en la oficina o en casa de tus padres, así como conservar una mayor cantidad en cajas grandes. Y si quieres tomarte siempre la misma medida de té, también contamos con bolsitas de pirámides, para que añadas la cantidad que desees, a tu gusto o hagas mezclas de té…

Por supuesto, no nos hemos olvidado de los sibaritas a los que les gusta que su té tenga una temperatura concreta, para lo cual contamos con termómetros o para aquellos que han perdido su infusor y necesitan una bola infusora. O de aquellos que les gusta tomar su té preferido allá donde vayan y que podrán disfrutarlo con los termos que podrán encontrar en Aromas de Té.

Todo esto y mucho más será lo que encuentres en esta sección de accesorios de té. Una sección que bien puede orientarte para hacer un regalo especial a alguien al que le guste el té y las infusiones o a quien te gustaría introducir en ese mundo.

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Tisaneras

Son, sin duda, la manera más práctica y cómoda de tomarse un té o una infusión, hablamos de las tisaneras, más conocidas como tazas de té o tazas con filtro. Las mismas se vienen utilizando desde hace siglos y han ido evolucionando con el paso de los años, a diferencia del té que, prácticamente, se sigue tomando igual que desde que se descubrió que se podía hacer infusión de la planta de la Camelia Sinensis, con todas las propiedades que la misma aporte en función del tipo de té que se prepare con ella.

Por eso, por la tradición que tienen, mención especial merecen que les dedicamos más de una línea a explicar su origen, a hablar de las variedades que existen o algunos consejos para elegir aquella que más se adapte a tus gustos.

Pero antes de pasar a hablar de todos estos aspectos, me gustaría hacerte dos preguntas. La primera: si te hablan de una taza de té, ¿qué imagen se te viene a la cabeza? Y la segunda: ¿qué es lo que más te gusta de una tisanera?

Si te parece, mientras te lo piensas, te respondo lo que yo creo de esas preguntas: si a mi me hablan de una taza de té o tisanera, visualizo, no sólo el objeto, sino el momento de placer que supone todos los días del año, pero especialmente aquellos en los que el cuerpo o la temperatura no acompañan, beber esa bebida de dioses bien calentita, la cual, te reconforta el cuerpo y el alma.

Eso en cuanto a la primera pregunta, pero si quisiera responder a la segunda, te diría que el asa. Sí, porque es lo que me permite sujetar de manera segura y agradable la taza de té, especialmente los días que hace frío y ésta permite que mis manos y, por ende, mi cuerpo, entren, poco a poco, en calor.

En realidad, si lo piensas bien, las dos imágenes van ligadas la una con la otra. Y, ahora, seguro que estás pensando: “pero por qué me habrá hecho a mí estas preguntas ahora”. Muy sencillo, quiero contarte una anécdota que, seguro, te sorprende tanto como me lo hizo a mi la primera vez y me sigue pasando hoy en día.

Si a la segunda pregunta tú, como la mayoría de las personas, has respondido que el asa, te diré que, curiosamente, una de las cosas más características de una taza de té, esa orejita que algunos le llaman, fue el último elemento que se incorporó en los diseños de las tisaneras y, sin embargo, hoy nos cuesta pensar en un recipiente para tomar té, sin que la tenga.

Todo esto se entiende mejor si echamos unos cuántos siglos atrás y vamos repasando el origen y la evolución de las tisaneras.

Origen de las tazas de té

Para hablar del origen de las tisaneras o tazas de té nos tenemos que remontar al lugar de origen del té, es decir, a China. Y es que fue allí, como no podía ser de otra manera, donde se crearon las primeras. Sin embargo, no tenían nada que ver con la forma que tienen actualmente, ya que entonces eran una especie de cuenquitos, muy similares a los que se utilizan ahora en China y que se conocen por el nombre de Zhong.

Lo que tampoco tenía nada que ver era el material con el que estaban elaboradas. Hoy en día, la mayoría de las tisaneras se fabrican con porcelana, sin embargo, las primeras estaban hechas en barro. Con el paso del tiempo comenzaron a utilizar la arcilla, hasta que finalmente comenzaron a hacerse en porcelana.

La historia sitúa la creación de las primeras tisaneras o cuencos de barro para tomar té durante la dinastía Han (206 a.C. - 220 d.C.) o, al menos, los primeros utensilios para tomar té que se han encontrado en China han sido hallados en las tumbas de los emperadores de dicha dinastía.

Otra de las cosas que se sabe de la historia de las tisaneras es que de China pasaron a utilizarse también en Corea y en Japón; posteriormente recorrieron Persia y no sería hasta el siglo siglo XVII cuando comienzan a utilizarse en Europa.

Una de las primeras cosas que se introdujeron en estos primeros cuencos o tazas de té, fue el platillo, de manera que la personas que tomaba el té pudiera dejarlo reposar, sin quemarse y sin manchar, hasta que éste estuviera a la temperatura perfecta para tomarlo. Y, como te comentaba al comienzo, lo último que se incorporó fue el asa, a pesar de ser, sin duda, lo que más personalidad le da a este tipo de recipiente para tomar té.

Hoy en día y, aunque como te decía, en China y en Japón se siguen utilizando mucho los cuencos de té, en el resto del mundo, la versión más extendida de las tisaneras, es aquella de un vaso de porcelana, con asa, infusor y tapa, la cual, por cierto, también cumple su función.

Sí, sí. Cada uno de los elementos de una tisanera, tienen su propia función:

  • El vaso, evidentemente, para contener el líquido, pero es que, además, según el material que se utilice, éste conserva por más tiempo la temperatura de la bebida.
  • El asa, por supuesto, para sujetar más cómodamente el vaso, pero también para no quemarse cuando tomamos un té o infusión caliente.
  • El infusor, siempre que los agujeros no sean especialmente grandes, para colar las hojas del té y que, una vez retirado, puedas tomar tu bebida favorita sin hierbas.
  • La tapa, para conservar por más tiempo el calor, pero también el aroma, el sabor y las propiedades del té. Además, por supuesto, de servir de platillo para dejar tu infusor, una vez lo retires.

Tipos de tisaneras

Como ya he comentado, hoy en día existen una infinidad de tipos de tisaneras, las cuáles, se pueden agrupar en los siguientes grupos:

  •  Tisaneras de porcelana: son las que más se utilizan junto con las de cerámica. Este tipo de tisaneras soportan mucho mejor el cambio de temperatura y son más resistentes, aunque todo depende de la calidad de la porcelana. Las mejores son las que tienen las paredes más finas, pero también son más caras.
  • Tisaneras de cerámica: este material también da muy buenos resultados y es más económico que la porcelana, pero también son mucho más gruesas, es decir, que se necesita más material para hacerlas resistentes, especialmente en el asa, y esto no siempre gusta a todo el mundo.
  • Tisaneras de cristal: o, más de bien, de borosilicato, un tipo de cristal resistente a los cambios de temperatura, que soporta muy bien el calor y, por tanto, no tiene riesgo de estallar si el agua está muy caliente.

Estos son los tipos de tisaneras más utilizados, pero en Aromas de Té también encontrarás:

  • Tisaneras de barro: son las conocidas como cuencos chinos y que están especialmente pensados para aquellos verdaderos amantes y sibaritas del té, para uso personal o para sacar en ocasiones especiales y preparar té matcha, emulando una ceremonia del té.
  • Mug: es una de nuestras últimas incorporaciones. A diferencia del resto de tisaneras, éstas no tienen asa, pero sí una zona de goma gracias a la cual no te quemarás cuando tu té o infusión estén calientes. Este tipo de tisaneras también se pueden utilizar para café.

 

Consejos para elegir una tisanera

Está claro que para decantarte por una taza de té u otra, lo primero que tiene que hacer es gustarte: ya sea por los dibujos que tiene, por su diseño o, simplemente, porque te ha llamado la atención. Pero también hay otros aspectos que es importante tener en cuenta:

  • Su peso: lo mejor es que éste sea ligero, porque el propio contenido, es decir, el té, ya le va a dar peso cuando la cojas y si pesa demasiado vacía, no te resultará nada cómoda a la hora de beber
  • El ancho del asa: hay personas que no le dan importancia, pero la mayoría cogen la taza por el asa y, por esta razón, resulta más cómodo que ésta sea ancha, de manera que puedas coger la tisanera desde la misma, sin problemas.
  • El infusor: este es uno de los puntos más importantes. Aunque luego tú lo puedes sustituir por el que más te guste, si a priori lleva uno que se adapta al tipo de té que tomas, mejor que mejor. Así las cosas, existen los siguientes tipos de infusores de tisaneras:
  • El de cerámica: que suele tener los agujeros bastante grandes, por lo que es ideal para tés de hoja grande, como el té verde, el té blanco o el té negro, pero que resulta muy incómodo, por ejemplo, para tés tipo rooibos o aquellos que tengan elementos muy pequeñitos, ya que se colarán por sus agujeros y quedará en la bebida.
  • El de porcelana: bastante similar al que acabamos de describir, aunque suelen ser algo más estrechos los agujeros
  • El de acero: este tipo de infusor sirve para todo tipo de tés e infusiones y por ello es de los más utilizados. Siempre viene bien tener uno a mano para que lo podamos sustituir por uno que no nos gusta.
  • El de cristal: que suele acompañar a las tisaneras elaboradas con este material y que también soporta, bastante bien, todo tipo de tés. Lo mejor de este tipo de tisaneras e infusores

Así que, ahora sí, ya tienes todos los elementos para elegir la taza que mejor se adapte a ti o a la persona a la que se lo vayas a regalar.

Uso y limpieza de las tisaneras

En este último punto no quisiera detenerme demasiado, ya que considero que es bastante obvio, pero bien es cierto que nunca viene de más mencionar ciertos consejos o trucos a la hora de utilizar una tisanera.

El uso es bien sencillo: se introduce el infusor en la tisanera y echamos una o dos cucharadas de tipo café, al gusto. Vertemos el agua caliente con la cantidad que deseamos (lo ideal es que queden libres la medida correspondiente a uno o dos dedos y que el resto sea agua), ponemos la tapa y dejamos reposar el tiempo que nos pida el tipo de té que hayamos escogido.

Una vez caliente, retiramos la tapa y sacamos, sin volcar el contenido, el infusor al plato, intentando que gotee lo menos posible (intentaremos escurrir todo el agua posible levantando el infusor sobre la taza y dejando que caiga la mayor cantidad de infusión posible sobre ella). De esta manera no mancharemos nada y el agua restante quedará en el platillo.

A la hora de limpiarla, la mayoría de las tisaneras pueden ser introducidas en el lavavajillas, tanto la taza, como el infusor y la propia tapa. Sin embargo, siempre será más recomendable lavarlas a mano. Para ello puedes utilizar simplemente agua y jabón o si quieres una limpieza más profunda, prepara una mezcla con los siguientes ingredientes: un chorro de vinagre y una pizca de sal.

A continuación, coge un paño limpio y empápalo con esa pasta que has preparado y pásalo por toda la tisanera. Por último, límpiala con agua y jabón y aclara.

Termos Herméticos

Sabemos lo mucho que te gustan tanto el té como las infusiones y la rabia que te da no poder tomártelo siempre que quieras y donde tú quieras. Porque, reconócelo: ¡no es lo mismo el té que te puedas tomar en un bar o en una máquina, que el que te preparas en casa con las variedades de Aromas de Té! Por eso y porque nos encanta complaceros y estar a vuestro lado siempre que nos necesitéis, hemos incorporado a nuestra tienda on line esta nueva gama de termos, 100% antigoteos y de una calidad excelente, con tecnología patentada por Autoseal. 

Puedes comprar los mejores termos herméticos en nuestra web con precios muy competitivos.

Ya no tendrás que sufrir por llevar el termo en el bolso o en la mochila y estar pendiente de si se cae algo o no. ¡Con estos termos os garantizamos que, salvo que esté mal cerrado, no se cae nada de nada! Además, podrás disfrutar de tu bebida favorita caliente durante toda la mañana (conservan perfectamente la temperatura entre 4 y 5 horas) o, por supuesto, si te gusta más, fría.

Además, no pesan nada, por lo que no te darás ni cuenta de que lo llevas contigo y son muy cómodos de utilizar y de limpiar, ya que la tecnología con la que ha sido elaborada la tapa también ha tenido en cuenta este factor. De hecho, si lo prefieres y por comodidad, también lo puedes lavar en el lavavajillas. 

¡Disfruta de tu té y a por el día!

Utensilios para el té

Además de tazas y tisaneras en la casa de un amante del té y las infusiones hay ciertos utensilios que nunca deben de faltar, si queremos tener nuestra bebida siempre a punto y a nuestro gusto. Por eso, en esta sección encontrarás lo necesario para que así sea.

Medidores de temperatura, bolas de infusión, bolsitas para el té o la calabaza para tomar el mate, forman parte de los artículos de esta sección.

Latas de té 100 grs

Las latas de té, además de ser un bonito motivo de decoración, son los mejores lugares en una casa para conservar el té en las mejores condiciones posibles, tanto si nos gusta compralo a granel o si lo tenemos en bolsitas de pirámide.

Las latas de té protegen de las humedades, así como de la variación de temperaturas  o de que se les pueda caer otro producto encima, algo muy frecuente si el té se encuentra en la cocina, donde podría mezclarse con otros productos.

En Aromas de Té hemos realizado un amplia sección con latas decoradas con diferentes motivos y medidas que van desde la lata más pequeña, de 25 gramos, hasta la más grande, de 130 gramos.

Latas de té 50 grs

Las latas de té, además de ser un bonito motivo de decoración, son los mejores lugares en una casa para conservar el té en las mejores condiciones posibles, tanto si nos gusta compralo a granel o si lo tenemos en bolsitas de pirámide.

Las latas de té protegen de las humedades, así como de la variación de temperaturas  o de que se les pueda caer otro producto encima, algo muy frecuente si el té se encuentra en la cocina, donde podría mezclarse con otros productos.

En Aromas de Té hemos realizado un amplia sección con latas decoradas con diferentes motivos y medidas que van desde la lata más pequeña, de 25 gramos, hasta la más grande, de 130 gramos.

Latas de té 25 grs

Las latas de té, además de ser un bonito motivo de decoración, son los mejores lugares en una casa para conservar el té en las mejores condiciones posibles, tanto si nos gusta compralo a granel o si lo tenemos en bolsitas de pirámide.

Las latas de té protegen de las humedades, así como de la variación de temperaturas  o de que se les pueda caer otro producto encima, algo muy frecuente si el té se encuentra en la cocina, donde podría mezclarse con otros productos.

En Aromas de Té hemos realizado un amplia sección con latas decoradas con diferentes motivos y medidas que van desde la lata más pequeña, de 25 gramos, hasta la más grande, de 130 gramos.

Vasos Térmicos

Ponte en situación: 8 de la mañana en una gran ciudad americana; pongamos que Nueva York. Una chica sale de su casa perfectamente vestida y elegante, con un maletín en una mano, mientras con la otra llama a un taxi. Al llegar frente a la redacción de la revista de moda para la que trabaja, se detiene detiene en una cafetería de moda y sale a los 2 minutos, con un café en la mano que le han servido en un vaso de cartón (no son vasos térmicos).

Esta escena tan típica de las comedias americanas es mucho más que habitual a día de hoy en cualquier ciudad del mundo. Cada día son más los establecimientos que sirven café para llevar, especialmente a primera hora de la mañana, a media mañana y a primera hora de la tarde.

Pero hay otra realidad cada vez más presente: las empresas que disponen de máquinas de café para que sus empleados puedan disfrutar de esta deliciosa bebida al cabo del día. Algunos de ellos las tienen en los office, otras, en las propias mesas de los despachos.

Tener estas cafeteras a disposición de los trabajadores es una buena idea: la persona se levanta de su sitio, se despeja y se toma un café o, incluso, un  o chocolate (las cafeteras monodosis permiten esa variedad hoy en día) que le reconforta durante un tiempo. Sin embargo, lo que esas máquinas no pueden hacer es conservar durante largo tiempo la temperatura de la bebida que esa persona desea tomar.

Sin embargo, eso es algo que sí que consiguen los vasos para te o café térmicos; unos productos que surgen de la idea de llevar tu café, té o infusión por la calle o en la oficina, tal y como citábamos al comienzo de este texto, pero con el añadido de que estos conservan el calor o el frío de la bebida que haya dentro de ellos.

Así las cosas, poco importan las llamadas inoportunas cada vez que te pones un café en el trabajo o los trabajos urgentes cuando te acabas de servir un té, ni las visitas inoportunas cuando decides tomarte una infusión o un chocolate, porque la bebida que tu hayas escogido conservará su temperatura durante largo tiempo. ¡Bienvenido bienestar cuando más lo necesitas.

¿Qué es un vaso térmico?

Estoy más que segura de que tú sabes perfectamente qué es un vaso térmico, pero en el caso de que hubiera alguien que no lo tuviera claro o confundiera este término, por ejemplo, con termos herméticos, me gustaría dar una breve definición de qué es un vaso térmico.

Al igual que los termos herméticos, el vaso también ayuda a conservar el calor o el frío de la bebida que metamos dentro y lo hará por largo tiempo, tenga o no tenga tapa. Los hay de diferentes materiales y características y la principal diferencia con los termos es que los primeros, tal y como su nombre indica, están pensados para beber cómodamente, normalmente, en un sitio fijo (como pudiera ser en casa o en la oficina),mientras que los termos están pensados para mantener durante horas la temperatura de la bebida, mientras los llevamos, por ejemplo,a caminar o de viaje.

En el caso del vaso térmico, que tiene doble capa, no importará que lo destapemos mientras bebemos, puesto que mantendrá la temperatura y no dejará que el frío o el calor que haga fuera influyan en la bebida (no, al menos, si el vaso es de calidad).

Entonces, ¿para quién están dirigidos este tipo de productos? Lo cierto es que para todo el mundo, pero le vendrán genial a:

  • Personas que odian tomarse el café o el té frío o templado
  • Para personas que toman estas bebidas mientras trabajan
  • Para aquellos a los que les gusta conservar su bebida fría y que no se le temple mientras se la van tomando.
  • Para los tardones que por las mañanas salen corriendo de casa sin tomarse un café y tienen tiempo de tomárselo durante el trayecto al trabajo o al centro de estudios.
  • Para estudiantes en época de exámenes: mientras estudian pueden ir dando sorbos al té, al café o a la infusión y les sentará de maravilla, además de ayudarles a despejarse e, incluso, entrar en calor. No hay nada más desagradable que quedarse frío frente a un ordenador o a unos libros.
  • Para madres y padres a los que siempre se les queda el café, la infusión o el té frío mientras dan de desayunar, de comer o de cenar a sus hijos o mientras intentan dormirlos. Si te has reído...¡seguro que sabes de lo que te estoy hablando!

¿No estás entre la descripción de personas que acabamos de dar, pero quieres uno? ¡Claro que sí! Al fin y al cabo, un vaso térmico no deja de ser un vaso normal, pero que tiene la característica de mantener la temperatura de la bebida por más tiempo y no dejar que la temperatura exterior influya sobre la bebida. Si, además, este vaso tiene tapa, tampoco dejará que entren el polvo u otros agentes externos que se pueden colar en nuestra bebida y que es tan desagradable.

Además, si esa tapa que acabamos de mencionar tiene cierre hermético, es ideal para aquellas personas que son algo torpes y que, en más de una ocasión y sin darse cuenta, vierten el café o el té que están tomando, con lo que eso supone para los papeles o el material de oficina que tengan entonces sobre la mesa.

Historia de los vasos térmicos

Ya sabes que en Aromas de Té siempre sentimos curiosidad por el origen de nuestros productos, así que en este caso también hemos investigado para saber en qué momento surgió la idea de crear un vaso térmico y...¿sabes qué es lo que más nos ha sorprendido? Que la idea nació hace más de un siglo, concretamente, en 1891. ¿Te lo imaginabas? Nosotros hubiéramos dicho que era un producto de los años 70 u 80 y...¡cuál ha sido nuestra sorpresa!

Pero, ¡ojo! Hay truco en esa fecha. Sí que se asocia a la creación de los vasos térmicos, pero cuando se crearon no tenían un uso doméstico o comercial, sino que se hicieron para poder almacenar gases líquidos en recipientes.

Pues bien, el responsable de que hoy tengamos vasos térmicos es el físico y químico escocés James Dewar, que trabajaba en la Royal Institution de Londre. El fue quien en la mencionada fecha diseñó un aparato que podía aislar el oxígeno líquido en cantidades industriales. Un año más tarde, en 1982, utilizó recipientes cubiertos de vacío para poder almacenar gases líquidos, de esta manera nació el vaso térmico o “vaso Dewar, tal y como explican en la web Culturizando. El uso actual, tú lo conoces tan bien como nosotros.

Cómo y dónde lavarlos

Una de las preguntas que más veces nos hacen es la de cómo lavar estos vasos. En realidad, es como cualquier taza o vaso: lo ideal es lavarlos a mano, porque de esa manera se dañarán menos, pero, en realidad, todos o casi todos los vasos térmicos hoy en día se pueden lavar en el lavavajillas si así lo deseas.

Dependiendo de la profundidad, también son muchas las personas que utilizan los estropajos alargados que se utilizan para limpiar los biberones de los niños. En este caso, lo que sí que te recomendamos es que lo hagas con cuidado, en caso de que el material del vaso sea de cristal. Si son de cerámica o de otro material, no tiene porqué dar problema alguno.

Beneficios de usar vasos térmicos

Está claro que el mayor beneficio que tiene es que conserva durante largo tiempo la temperatura de la bebida que hayamos metido dentro, pero es que, además, esto también tiene beneficios psicológicos para las personas que los usamos: si el café, el té o la infusión están calentitas en todo momento....¡qué gran placer! Y si conserva el agua fría...¡qué refresco más agradable y saludable!

Y ahora que sabes todo esto, ¿por qué no te animas a probarlos? Échale un vistazo a todos los que encontrarás en esta sección y si echas algo de menos o tienes alguna duda, sólo tienes que escribirnos o dejarnos un mensaje y te atenderemos en breve. ¡Brindemos por los vasos térmicos!

Teteras

Una buena tetera es la guinda a una materia prima de primera calidad - en este caso, el  o las infusiones elaboradas de manera artesanal y con productos naturales y ecológicos, sin aditivos – y agua sin gas, procedente de un buen manantial y en la cantidad y temperatura justa, dicen los sommeliers de té, son las claves para preparar un buen té.

Según coinciden en explicar todos ellos o, al menos, la gran mayoría, no vale cualquier tetera para elaborar té - siendo las de porcelana las preferidas por ellos- sino que, por ejemplo, las teteras de porcelana son las mejores para extraer todo el sabor a los tés chinos y las menos porosas, por su parte, son las más adecuadas para elaborar tés de procedencia India.

Otra de las cosas que coinciden en señalar los sommeliers de té es que, para que no se mezclen los sabores y se extraiga toda la esencia de cada uno de ellos cuando se toman, no se deberá utilizar la misma tetera, no al menos, si no se ha lavado antes (más adelante explicaremos cómo hacerlo).

Así que, ya lo ves, detrás de una tetera hay muchas historias y secretos. Precisamente, con el origen o la historia de las teteras queremos comenzar el siguiente punto. ¿Nos acompañas?

Historia de las teteras

Tal es la importancia y tradición de la tetera en la elaboración del té, que las hay incluso históricas, y que tienen un gran valor económico, como es el caso de tetera de barro Yixing, una de las más famosas de China, que se elaboró durante los años de la Dinastía Sung (960 y 1279 de nuestra era).

Siglos más tarde, concretamente en el XIX, llegarían a Europa, donde se harían famosas, pero la calidad de estas últimas no sería la misma que las originales, puesto que las de la Dinastía Sung se elaboraban con el famosos barro morado de la región china de Yixing.

Seguro que estás pensando, “¿pero no hubo teteras en Europa hasta esa época?”. Sí, sí que las hubo, pero no fueron de las que acabamos de hablar, sino de las que en el siglo XVII y de la mano del Emperador Kang Xi, llegarían hasta el viejo continente, conocidas como las teteras de Yixing y que se hicieron especialmente famosas en Portugal, Holanda y Alemania.

Tal fue el éxito de estas teteras, que la evolución de las mismas en Europa fue realmente rápida. Si al comienzo eran pequeñas, redondas y procedentes de China, fueron los artesanos ingleses los que, a la vista del éxito de las mismas, comenzaron a fabricar sus propios modelos, en una tierra donde el té también es sagrado: el negocio estaba asegurado.

Y tanto que lo fue: ellos dejaron de lado el barro, para elaborarlas en porcelana. Un material que, tal y como se ha demostrado, es de los mejores para preparar un buen té, según las normas de los expertos en la materia. Además, aunque al comienzo representado en las mismas tenía los símbolos de las criaturas mitológicas chinas, poco a poco se fueron imponiendo los dibujos de estilo neoclásico y rococó.

Hoy en día, hay casi tantos tipos y estilos de teteras, como gustos. Sin embargo, preparar el té en cada una de ellas no tiene nada que ver y, tal y como hemos dicho al comienzo, los expertos aconsejan utilizar unas u otras, en función del tipo de té que se vaya a preparar.

Tipos de tetera

El listado es amplio, pero lo podemos dividir en tres grandes bloques: teteras según su material y teteras según su origen.

  • Por material: aunque probablemente haya muchos más, las más demandadas son las de porcelana, las de cerámica, hierro y cristal. Cada una de ellas tiene unas características diferentes, pero todas son perfectas para preparar un buen té, siempre y cuando se tengan en cuenta los elementos que hemos mencionado al comienzo de este texto: calidad, cantidad y temperatura del agua; calidad de la materia prima y el tiempo que se deje preparando y reposando la infusión.
  • Por su modo de uso: en este apartado, las opciones son aún mayores, pero las que más se venden son las eléctricas, por su comodidad; las de inducción por ser las placas de cocina que más se utilizan en los últimos años y, por último, las de émbolo y las de filtro, para aquellos que desean preparar de manera sofisticada, sin que esto impida que también sean fáciles de utilizar.
  • Por origen: como hemos dicho hasta el momento, las teteras comenzaron en China y que suelen ser de barro o porcelana, pero no es el único país donde el té forma parte de la tradición, por lo que también son muy famosas las teteras japonesas, que son las de hierro, bajitas y ovaladas; las árabes, que suelen estar elaboradas en acero y plata y las de la India, que suelen ser de bronce.

Cómo elegir tetera

Al igual que cada tipo de té tiene unas características concretas, lo mismo sucede con las teteras. Por eso y aunque también te puedes hacer con ellas, simplemente, por el hecho de que te guste una o un tipo de ellas en concreto, lo cierto es que sí que hay ciertos aspectos que deberías tener en cuenta si de verdad quieres preparar un buen té.

En el caso de que seas de las personas que, habitualmente, toma té negro o infusiones, la opción más recomendable son las teteras de cerámica o porcelana. ¿Por qué? Porque son las que mejor conservan el calor. Eso sí, cuando vayas a tomar un té o una infusión caliente, te recomiendo primero, que calientes un poco más de agua de la que vas a necesitar y, en segundo lugar, que viertas un poco de ese agua sobrante y ya caliente en la tetera, de manera que ésta se vaya calentando y lo vuelvas a tirar. La segunda vez que eches el agua, ahí sí, que sea la que vaya a infusionar con el té negro o la infusión que hayas escogido.

Si eres más de té verde o té blanco, en ese caso, las teteras de vidrio son una buena opción, ya que se trata de tés que no requieren que el agua se conserve a altas temperaturas. De hacerlo, la tetera se podría ver dañada. Caliente sí (70 grados), pero no a la temperatura que necesita el té negro (100 grados).

Y llegamos a las teteras de arcilla. Éstas, a diferencia de las dos mencionadas hasta el momento, podrían valer para cualquier tipo de té, especialmente si hablamos de aquellas procedentes de la región china de Yixing, elaboradas, como ya hemos dicho, en arcilla morada. Por eso, este tipo de teteras han dado la vuelta al mundo, por la porosidad de las mismas. Precisamente, desde este país, son los tés negros y oolong los que se preparan en este tipo de teteras.

Las teteras de hierro fundido, tradicionales de Japón, son ideales para tés verdes japoneses, como el té verde Sencha o los tés de Tres Años, Bancha y Kukicha. Son teteras que conservan a la perfección el calor, por lo que, al igual que en el caso de las teteras de arcilla, éstas también podrían ser utilizadas para infusiones o tés negros.

Limpieza de la tetera

¿Que por qué te hablamos de cómo se debe limpiar una tetera? Porque lo que muchas personas no saben es que, a pesar de la fortaleza de muchas de estas teteras en lo que al material con las que están elaboradas se refiere, la conservación de sus características, no lo son tanto. Pero, ¡tranquila! No te voy a contar nada complicado.

De hecho, una vez más y como sucede en muchos aspectos sobre el té, los expertos en la materia no siempre se ponen de acuerdo, pero lo cierto es que muchos coinciden en señalar que lo mejor para lavar una tetera y conservarla, es enjuagarla sólo con agua. ¿La razón? El jabón podría dejar restos y eso se reflejaría en el sabor del té.

Uno de los problemas de las teteras es que, por lo general, la mayoría de las personas utiliza aguas duras para hacer su té (el agua del grifo, para entendernos) y éstas suelen tener restos de cal y otras sustancias que hacen necesario el uso de otros productos, pero siempre naturales.

Por ejemplo, puedes poner a hervir agua, llenar tu tetera hasta la mitad y la otra mitad la llenas con vinagre blanco y dejas hervir durante 20 minutos, tiempo suficiente para que el sarro acumulado se evapore.

Puedes hacer lo mismo, pero utilizando zumo de limón, que tiene unas propiedades muy similares a las del vinagre a la hora de limpiar las teteras o bicarbonato de sodio, con el que harás una pasta junto con el agua. Pasado el mencionado tiempo, vuelve a limpiarla sólo con agua para que no queden restos de bicarbonato.

Sea cual sea tu modo de limpiarla, cuida siempre de tu tetera y, por supuesto, de vez en cuando...¡incorpora alguna de las nuevas teteras que te vamos proponiendo ;) !

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Infusor de té para termo West Loop. Disfruta de tu té o infusión preferida en cualquier sitio, sin riesgo de derrames y de forma cómoda.

Lata Gato Arlequin con capacidad de 100 grs. Utilízala para conservar tu té, café o infusión favorita como el primer día y dale un toque decorativo a tus armarios, cocina o salón. 

¿Eres amante de los gatos? Entonces esta lata Gato Arlequín, con capacidad de 25 gramos te va a encantar para conservar tu té, café o infusión favorita. Por su tamaño podrás llevarla donde quieras.

La naturaleza en plena explosión. Esto es lo que viene a reflejar esta práctica lata Árbol, con capacidad de 100 gramos. En ella podrás conservar tu té, infusión o café con el mismo aroma y propiedades que el primer día. Además, te sirve de objeto de decoración. ¡Conserva con clase!

Una explosión de vida y colores es lo que conserva esta lata de té con capacidad par 25 gramos, cada vez que introduces el té, la infusión o el café con el que más disfrutas. Gracias a su cómodo tamaño puedes llevártela donde quieras. .

Tisanera Elefante de India. Elaborada en porcelana y con capacidad de 0.25 L. La misma ncluye infusor de acero y es apta tanto para microondas como para lavavajillas.

Porque no hay nada más placentero que tomarse un té caliente al gusto, esta lata de té es para todos aquellos que disfrutan de este experiencia. Con capacidad para 100 gramos.

Conservar el té, el café o las infusiones es fácil y práctico gracias a las latas de té. En este caso, además, te sirve de adorno de cocina. Y es que, ¿a quién no le gusta que le alegren el día con una flor?

Japón y el té son dos palabras que no se entienden la una sin la otra, ya que el segundo forma parte de la cultura del primero. Parte de la misma está presente en esta lata de té de 25 gramos, ideal para llevar tu té o infusión preferida al trabajo o a escapadas de fin de semana.

Cómodas, prácticas y de colores alegres. Así son estas dos latas en las que podrás conservar como el primer día tu té, café o infusión. Capacidad para 100 y 25 gramos.

Conserva té, infusiones y café en estas latas con capacidad de 100 y 25 gramos. Deja una en casa y llévate la otra al trabajo o para viajes cortos, de manera que siempre puedas disfrutar de tu bebida favorita

Lata Hojas de Otoño 25 grs. para llevar siempre contigo donde quieras o guardar el té y las infusiones en pequeñas proporciones en tu casa

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